
Ayer, día 23 de junio, comenzó el Metrorock en el parque ferial Juan Carlos I (Madrid). Hoy, día 24, la crónica del mismo a una sola mano -tengo la muñeca izquierda hecha polvo, no preguntes por qué-. Primero, apuntes generales sobre la organización y ambiente del Metrorock:
Fácil localización del recinto, vinieras en metro o en bus, porque había flechas del Metrorock por todas partes. Además, ¿dónde va Vicente? Donde va la gente.
Las taquillas, donde se realizaba el cambio de entradas por pulseras (naranjas para 2 días, verdes para 1), bastante rápidas, los controles de mochilas no eran muy exhaustivos (pero el tapón de la botella no te lo perdonaban, aunque yo, astutamente, lo escondí), y personal de seguridad por todas partes.
Calor, no demasiado, sobre todo si llegaste a partir de las 19.00 h y aprovechaste las zonas verdes (había bastante césped para las miles de personas con pulseritas) y las fuentes (difíciles de abrir incluso para algunos chicos), como fue mi caso.
Enormes colas para los tickets de comida y bebida, con lo que servidora optó por dieta severa -solo agua-, aunque a eso de las 00.00 h las piernas me fallaban y me tomé un gofre para recuperar energías. Los baños -cabinas sofocantes de evacuación, en realidad-, bastante decentes (al menos en las primeras horas de la tarde) y numerosos.
Buen rollo entre la gente, ninguna movida rara, bastantes guiris, cerveza a tutiplén...en fin, lo típico en un festival de rock.
En cuanto a lo importante, la música, el cartel de ayer viernes tenía como protagonistas a
Franz Ferdinand y a
Chambao, que tocaron en las horas
prime time, digamos. Había 2 escenarios, el de Metrorock, donde tocaban los pesos pesados de la tarde, y el escenario del parque, donde el público era algo más reducido y los grupos, quizá menos conocidos. Aunque había estilos para todos los gustos, diría que dominaba la mezcla de funk, flamenquito y hip-hop, pero tampoco quiero engañar: yo iba a lo que iba, a ver a Franz Ferdinand, aunque el grupo que tocó antes que ellos,
Sons & Daughters, fue una agradable sorpresa.
Así que escribo (¿blogueo?) un resumen rápido del que fue para mí el mejor concierto:
duró unos 70 minutos, creo que a todos se nos hizo corrrtísimo; el protagonista indiscutible fue el cantante y guitarra
Alex Kapranos, que no paró de moverse en todo el concierto; las canciones, una selección de las mejores, e incluso cantaron una nueva, al parecer (o eso entendió mi amiga); colaboró con ellos ¿un espontáneo?, no tuve la suerte de entender lo que dijo Alex cuando le presentó (excepto que "he´ll break your heart", jeje); bastante buenos en directo, pero estoy deseando ver de qué serán capaces cuando lleven más tiempo en esto (empezaron en 2004 o así) . No pararon de repetir "gracias", y mi amiga de responderles "¡¡las tuyas!!", jeje.
En fin, en una palabra, genial. Para más información, y para saber de los conciertos de hoy (a los que no voy, el bolsillo no puede estirarse tanto), entra en
Metrorock.
PD: Felices vacaciones a esos universitarios que ya han acabado la época de exámenes. Algunos nos veremos en septiembre...