viernes, 15 de junio de 2007

Soy Porter, Zara Porter (II)

hotelEmulando mentalmente a su diva preferida, la Sharon Stone de Casino, Z. Porter se arrastró con dejes de glamour por el asfixiante pasillo del hotel. Costaba creer que esa horrible moqueta que vislumbraba ahora a duras penas, horas atrás le había parecido "imprescindible", según sus propias palabras. Estás perdiendo tu olfato, querida, se dijo en voz baja. Prescindiendo de los tacones, que colocó suavemente junto a una llamativa maceta, siguió avanzando hasta la puerta de su habitación, la 107. A pocos minutos del amanecer, y con la cara totalmente desencajada, los restos de una noche bañada en polvo blanco se estremecían de cansancio. Restregando con fuerza párpados y mejillas, consiguió tambalearse hasta la cama. Ni siquiera comprobó si había cerrado tras de sí la puerta. No hay nada de valor aquí, sabes, convino consigo misma. Y de modo exasperante, aquella canción seguía reproduciéndose en su cabeza. But love... love will tear us apart again.

sábado, 9 de junio de 2007

No logo

bobSe hace difícil conciliar la lectura de un libro tan polémico como No logo con el estudio de mis apuntes de Relaciones Públicas. Imposible centrarse exclusivamente en uno o en otro cuando la lectura simultánea de ambos hace que entren en contradicción continuamente. Mientras Naomi Klein habla de las acciones de relaciones públicas como instrumento para calmar los ánimos y construir una cortina de humo entre las actividades de la empresa y el público, Alfredo Arceo (profesor en la Complutense) apuesta por una 'función gerencial cuya meta final es crear, mantener o modificar la relación de una persona natural o jurídica con sus públicos para que ambos se comporten de manera complementaria en el tiempo. Desde la responsabilidad social, la persona natural o jurídica conseguirá más fácilmente y de manera más estable el entendimiento con sus públicos, y así la posible serie de comunicaciones persuasivas, usualmente con apariencia informativa, y de otras posibles acciones no comunicacionales que se utilizan, tendrán mayor eficacia'. Veamos que tiene que decir la otra parte, N. Klein, al respecto:

[Los códigos de conducta, lamentablemente resbaladizos] son escritos sin excepción por los departamentos de relaciones públicos en ciudades como Nueva York y San Francisco inmediatamente después de alguna investigación vergozante de los medios de comunicación.
El texto implícito de estos códigos de conducta muestra una clara hostilidad hacia la idea de que los ciudadanos a través de sus asociaciones gremiales, las leyes y los tratados internacionales, puedan controlar sus condiciones de trabajo y los efectos medioambientales de la industrialización.

A lo que la autora se refiere cuando habla de los códigos de conducta es a 'compromisos que van más allá de las obligaciones reglamentarias y convencionales. (...) esencialmente, un concepto con arreglo al cual las empresas deciden voluntariamente contribuir al logro de una sociedad mejor y un medio ambiente más limpio. Aunque la responsabilidad principal de las empresas consiste en generar beneficios, pueden contribuir al mismo tiempo al logro de objetivos sociales y medioambientales, integrando la responsabilidad social como inversión estratégica en el núcleo de su estrategia empresarial, sus instrumentos de gestión y sus actividades.'

La palabra mágica es Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Y los factores que impulsan este avance son, principalmente, 'las nuevas inquietudes y expectativas de los ciudadanos, consumidores, poderes públicos e inversores en el contexto de la mundialización y el cambio industrial a gran escala.' Y, por supuesto, el convecimiento existente acerca de que 'la responsabilidad social puede tener un valor económico directo'.

¿Adónde nos lleva todo esto? En 1er lugar, a admirar la diversidad intelectual de este planeta, que nunca podrá ponerse de acuerdo. En 2º lugar, a la clara concienciación de que, efectivamente, las grandes empresas son las que tienen esta vez la sartén por el mango, por mucho que los consumidores seamos una teórica fuerza capaz de hacer prevalecer nuestras opiniones. Nanay. Todo forma parte de una red demasiado compleja como para que aislados movimientos anti-marca logren que las multinacionales dejen de tomarnos por el pito del sereno, aquí y en Singapur. Llegado el momento, quizá el sistema se desplome por su propio peso, pero mientras tanto, a nadie le gusta quedarse de brazos cruzados. Si quieres más info., prueba en estas direcciones: http://rts.gn.apc.org/ -- http://www.indymedia.org.uk/ -- http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=5108

domingo, 3 de junio de 2007

This is hardcore

jarvisAsunto: hipotética entrevista con un Jarvis Cocker en su mejor época (no como el de ahora, ni como el de hace un rato).
Escenario: la destartalada pero amplia cafetería de mi facultad.
La cuestión: JC describe entusiasmado su proyecto para los próximos 5 años; estudiar el primer curso de varias carreras, de forma discontinua y prácticamente aleatoria. Empezó hará un par de años "estudiando" medicina, pero lo dejó porque no se encontraba motivado. Ahora expresa vehemente la necesidad para él de "retomar la tarea y avanzar hacia el absurdo, como siempre he deseado". Según él, estará realizando una especie de happening experiencial durante ese tiempo, mostrando al mundo el perverso orden que prima en las universidades españolas. "Una formación de 5 cursos tan variopintos y dispares que formarán una terrible amalgama y no servirán absolutamente para nada." Así concluyó nuestro encuentro.

(En realidad, sus últimas y desafortunadas palabras refirieron a la cuenta y a su imposibilidad de pagarla con la tarjeta. Por cierto, curioso, y entrañable al tiempo, acento español de Jarvis. Entremezclando frases en su idioma natal sin terminar, la charla resultó inverosímil por momentos.)