miércoles, 29 de marzo de 2006

Nosotros, los publicistas

alfalfaOdiados y ...¿amados? ¿Quién no ha maldecido alguna vez las interminables pausas de publicidad y se ha acordado al mismo tiempo de toda la familia del publicista de turno? Pobres de nosotros... solo somos un eslabón más en la cadena madre del capitalismo.

Meditaba hace unos momentos sobre la posibilidad de establecer unas reglas de ética publicitaria universales, al estilo del juramento hipocrático, que censurara terminantemente y acabara de una vez por todas con la publicidad de mal gusto, chabacana y mal hecha, por este orden.

En fin, que si vosotros no prestarais realmente atención a los amables consejos publicitarios, nosotros no existiríamos, así que gracias por adelantado.

miércoles, 22 de marzo de 2006

El maestro

chessPuede afirmarse que utilizaba las palabras como si fueran piezas de ajedrez: estudiaba con detenimiento la posición y el fin de cada una de ellas. Sin embargo, si algo habría que objetarle a don Lázaro Carreter es la duda (o mar de dudas) que siembra en nuestra vacilante mano cuando nos disponemos a ejercer este oficio; yo pierdo,al menos , la mañana entera consultando entre dos y tres manuales de estilo, un diccionario de dudas ortográficas, un pequeño diccionario de bolsillo que me acompaña en todo momento y, por supuesto, el DRAE.

De todos modos, el esfuerzo a veces será inútil, pues no todos estamos dotados del buen hacer de don Lázaro en cuanto a escribir en correcto castellano. Ciertamente, él y otros grandes literatos nos sirven de inspiración a los que pretendemos no destrozar nuestra lengua.