sábado, 21 de octubre de 2006

Sad boys dance when no one´s watching

Alisando la camisa con primor, la colocó entre las demás prendas dentro del armario. Aquella era, sin duda, su favorita, dijeran lo que dijeran los demás. "El rosa favorece a todo el mundo", esa era la frase más repetida de su madre. Con un suspiro, cerró la puerta del armario y conectó el móvil. 0 mensajes. Lo habitual. Echó una ojeada a la mesa y pudo comprobar el perfecto estado de sus ejercicios. La mochila estaba casi a punto; por la mañana terminaría de prepararla. Se levantaría una hora antes, como de costumbre, para preparar el desayuno, arreglarse, recoger su habitación y adecentar el resto de su casa. Su casa, en verdad, ya que nadie más vivía allí. Con catorce años y solo en el mundo, solían decirle, es increíble que tengas todo tan reluciente. Bueno, se encogía de hombros, he tenido buenos maestros.

Meneando la cabeza, se dirigió al salón para ver un rato la televisión. "Un máximo de 45 minutos por día, acuérdate". Otra de esas frases que nunca se borrarían de su cabeza. Había seguido sus instrucciones siempre al pie de la letra. Tanto, que había sido el niño más limpio y disciplinado de todo el barrio. Tanto, que las demás madres siempre les habían envidiado. Pero la pulcritud no la había salvado a ella. Por eso, se permitió saborear un par de chocolatinas ("lávate los dientes siempre que comas") para acabar limpiándose los dedos manchados en el pantalón recién lavado. Nunca le había gustado el color blanco.




5 comentarios:

Cecilia dijo...

Muy lindo relato y música!!
buen fin de semana
cariños

mixtu dijo...

relato fenomenal...

camisas, me gusta lo blanco...

beijos europeus

Mauricio dijo...

Hola!!

Hace tiempo que no nos vemos, como marchan las cosas? y la facultad? Espero que todo tranqui.

linda semana

Señor M dijo...

Que gran final para el relato... algún día meteré algo nuevo en mi blog... pero hoy no es ese día... en este día... em...

y recuerda, to MUSE or not to MUSE(esperemos que to muse...) that is the question... y la respuesta, antes del viernes...
Hang on, baby, como dice el cartel del gato colgado.

Andy dijo...

pink is in!