viernes, 15 de junio de 2007
Soy Porter, Zara Porter (II)
sábado, 9 de junio de 2007
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[Los códigos de conducta, lamentablemente resbaladizos] son escritos sin excepción por los departamentos de relaciones públicos en ciudades como Nueva York y San Francisco inmediatamente después de alguna investigación vergozante de los medios de comunicación.
El texto implícito de estos códigos de conducta muestra una clara hostilidad hacia la idea de que los ciudadanos a través de sus asociaciones gremiales, las leyes y los tratados internacionales, puedan controlar sus condiciones de trabajo y los efectos medioambientales de la industrialización.
A lo que la autora se refiere cuando habla de los códigos de conducta es a 'compromisos que van más allá de las obligaciones reglamentarias y convencionales. (...) esencialmente, un concepto con arreglo al cual las empresas deciden voluntariamente contribuir al logro de una sociedad mejor y un medio ambiente más limpio. Aunque la responsabilidad principal de las empresas consiste en generar beneficios, pueden contribuir al mismo tiempo al logro de objetivos sociales y medioambientales, integrando la responsabilidad social como inversión estratégica en el núcleo de su estrategia empresarial, sus instrumentos de gestión y sus actividades.'
La palabra mágica es Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Y los factores que impulsan este avance son, principalmente, 'las nuevas inquietudes y expectativas de los ciudadanos, consumidores, poderes públicos e inversores en el contexto de la mundialización y el cambio industrial a gran escala.' Y, por supuesto, el convecimiento existente acerca de que 'la responsabilidad social puede tener un valor económico directo'.
¿Adónde nos lleva todo esto? En 1er lugar, a admirar la diversidad intelectual de este planeta, que nunca podrá ponerse de acuerdo. En 2º lugar, a la clara concienciación de que, efectivamente, las grandes empresas son las que tienen esta vez la sartén por el mango, por mucho que los consumidores seamos una teórica fuerza capaz de hacer prevalecer nuestras opiniones. Nanay. Todo forma parte de una red demasiado compleja como para que aislados movimientos anti-marca logren que las multinacionales dejen de tomarnos por el pito del sereno, aquí y en Singapur. Llegado el momento, quizá el sistema se desplome por su propio peso, pero mientras tanto, a nadie le gusta quedarse de brazos cruzados. Si quieres más info., prueba en estas direcciones: http://rts.gn.apc.org/ -- http://www.indymedia.org.uk/ -- http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=5108
domingo, 3 de junio de 2007
This is hardcore
Escenario: la destartalada pero amplia cafetería de mi facultad.
La cuestión: JC describe entusiasmado su proyecto para los próximos 5 años; estudiar el primer curso de varias carreras, de forma discontinua y prácticamente aleatoria. Empezó hará un par de años "estudiando" medicina, pero lo dejó porque no se encontraba motivado. Ahora expresa vehemente la necesidad para él de "retomar la tarea y avanzar hacia el absurdo, como siempre he deseado". Según él, estará realizando una especie de happening experiencial durante ese tiempo, mostrando al mundo el perverso orden que prima en las universidades españolas. "Una formación de 5 cursos tan variopintos y dispares que formarán una terrible amalgama y no servirán absolutamente para nada." Así concluyó nuestro encuentro.
(En realidad, sus últimas y desafortunadas palabras refirieron a la cuenta y a su imposibilidad de pagarla con la tarjeta. Por cierto, curioso, y entrañable al tiempo, acento español de Jarvis. Entremezclando frases en su idioma natal sin terminar, la charla resultó inverosímil por momentos.)
